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Guía para la contratación acertada de una traducción de texto

¿Requiere traducir todo el documento?  Hay documentos que pueden ser muy largos. Un traductor experto puede resumir el texto permitiéndole decidir qué desea transcribir al otro idioma. Traduzca únicamente las partes relevantes. Utilice texto cuando sea el medio más efectivo para expresar su mensaje. Si puede, utilice imágenes o gráficas. 

Proyéctese internacionalmente. ¿Y el costo?  Los costos de una traducción pueden variar del 1 al 10. El precio más alto no es necesariamente sinónimo de la mejor calidad, pero bajo cierto rango la calidad sí podría ser dudosa. 

¿Cuánto tiempo tomará?  Sea realista. Por más veloz que sea un traductor, necesita tiempo para elaborar un texto fluido, comprensible y con una redacción impecable. ¿Cuánto tiempo demoró su equipo en producir el documento original? Seguramente merece una traducción profesional. El valor adicional que ofrece una empresa de traducción (manejo del proyecto, control de calidad, conversión de archivos, etc.) también tiene un precio, pero podría ahorrarle horas de trabajo. 

¿Por qué es importante el estilo?  Algunas traducciones son el resultado de un programa de software libre o de algún traductor que trabaja con múltiples manuales de gramática a un lado y diccionarios al otro. Perfectas  para  provocar una sonrisa o una carcajada. Otras pueden parecer técnicamente apropiadas, pero las palabras no fluyen. La construcción de frases o el vocabulario escogido reflejan el idioma original. Causa alguna molestia leerlas.

Los especialistas diferencian la traducción con fines informativos de aquella para publicación. La primera resulta precisa pero inacabada mientras la segunda conlleva una meticulosa corrección de estilo.  

Resista la tentación de hacerlo usted mismo. Hablar no es escribir. La fluidez oral no es garantía de un texto fluido y con estilo. Aun si usted se defiende en el otro idioma  y viaja con frecuencia, corre el riesgo de crear un texto que se percibirá  foráneo. Está bien si es la sensación que desea imprimirle, o si los costos son vitales por el momento. Sin embargo,  no olvide que la traducción de un texto corto puede resultar mucho menos costosa de lo que usted cree. 

En un ambiente internacional, una traducción regular o muy folclórica puede resultar ofensiva.  Finalice el texto antes de iniciar su traducción. Enviar borradores puede confundir al traductor y subir los costos de manera innecesaria. Asegúrese de fechar cada versión con el fin de que no surjan malentendidos al final. 

¿Y del software para traducción?  Si está afanado y necesita entender rápidamente el sentido básico de un texto, puede recurrir al software libre. Sin embargo, si no desea quedar mal, ni se le ocurra utilizarlo para documentos que salen fuera de su empresa.   Algunos traductores aceptan editar este tipo de textos; depende mucho de su calidad. A veces es preferible comenzar de ceros.  Hay otros paquetes de software para traducción, pagos, que resultan mejores. De ninguna manera reemplazan la traducción personal y de todas maneras  requieren de edición. No son lo recomendable para negocios o  aquellos documentos que requieran de precisión.

Menciónele al traductor cuál es su fin. Un discurso no es un sitio Web; un catálogo de ventas no es una nota; un artículo en una revista no es la oferta inicial para una licitación. La traducción de un memorando interno de la compañía transcrita en una página publicitaria puede causarle un daño enorme a su empresa. Asegúrese de indicarle al traductor la finalidad del documento de manera que pueda preparar un texto con el mayor impacto posible para esa audiencia en particular. 

Traductores y 'bilingües'.  Evalúe cuidadosamente. Los traductores son ante todo buenos escritores, capaces de producir textos que se leen bien en el idioma a traducir. Naturalmente deben ser personas que redactan muy bien en su propio idioma. El bilingüismo es otra cosa. Se trata de personas que hablan dos idiomas con fluidez pero no necesariamente saben mover la información de un idioma al otro, particularmente por escrito. La experiencia demuestra que muchas personas que se describen como bilingües sobreestiman sus capacidades. El bilingüismo por sí solo no es garantía de fluidez oral para la interpretación, ni de habilidad para traducir.

Profesores: a su propio riesgo.  La calidad de los profesores que enseñan otro idioma varía considerablemente. Muchas veces ni siquiera son  bilingües. Además, la enseñanza de un idioma extranjero requiere de una serie de habilidades especiales; una traducción fluida y con estilo requiere de otras. No siempre se conjugan ambas habilidades. Los riesgos se magnifican si se toma la opción de contratar a un estudiante, por fácil y barata que pueda parecer esta última opción. 

Los traductores profesionales comprenden las sutilezas culturales de los idiomas que manejan.  Se requiere entender las sutilezas culturales de ambos idiomas para poder realizar una excelente traducción.

¿Cuál idioma hablan sus clientes?  ¿Inglés americano o británico?  ¿Es para expertos en el tema o se trata de un texto promocional? Sea concreto y específico. ¿Expertos o principiantes? Reflexione sobre  estos puntos al crear su texto y solicitar la traducción.

Un traductor inquisitivo es bueno.  Nadie lee sus documentos con más atención que un buen traductor. Incluso puede ayudarle a corregir la redacción en el producto traducido. Entre más técnico sea su texto, más importante resulta que el traductor conozca a fondo la materia. Permita que se familiarice con su empresa y que revise el documento final. Un empleado puede haber añadido algo, traduciendo con diccionario en mano y dañando todo el efecto. Tampoco finalice un documento a través de traducción telefónica; puede haber malentendidos. Las convenciones tipográficas pueden variar de un idioma al otro. Por ejemplo, al escribir en español es imperdonable poner una ‘n’ en vez de una ‘ñ’. 

Traducciones técnicas.  Produzca un glosario de términos técnicos y trabaje con el personal de su empresa y el traductor para producir una versión bilingüe (incluyendo los términos que se dejan en el idioma de partida). Es bueno, según el lenguaje especializado que usted maneje, que el traductor reciba la colaboración de su equipo. La revisión debe regresar en última instancia al traductor para verificar puntuación, sintaxis, etc., antes de su edición. Un buen traductor se asesorará de profesionales bilingües en el área, cuando lo juzgue necesario.

¿Cómo escoger un buen traductor?  Pida ejemplos de su trabajo. Si puede, haga que lea sus traducciones una persona sensible al idioma al cual se tradujo, para obtener su opinión. Darle crédito en   los documentos a publicar lo motivará a esmerarse. Muchos exigen firmar las pruebas finales para que no haya intromisiones y proteger su imagen. Planee con tiempo: busque un buen traductor si su empresa tiene la mirada puesta en el exterior. Entregue los documentos a traducir sin afanes.  

¿Qué es lo que realmente necesita?  Nuevamente pregúntese la finalidad del documento. ¿Qué tipo de traducción requiere y con qué presupuesto? Un aspecto a considerar: calcule cuántas personas la van a leer. ¿Es para unos pocos en la oficina o para una campaña a nivel nacional? ¿Cómo podría un error de traducción afectar su imagen corporativa o presentar incluso problemas de tipo legal? Ahora revise nuevamente su presupuesto. Para un texto a publicar vale la pena una traducción premium; para un memorando en la oficina puede bastar una traducción sencilla.

Involúcrese.  Es importante que saque tiempo para hablar con sus traductores respecto a lo que necesita. Diez minutos de charla le pueden ahorrar gastos y evitar mucha tensión en el camino. Hay cientos de maneras en que se puede dañar una traducción: tiempos de entrega absurdos; ambigüedades en el texto original magnificadas por un traductor que no ha hecho preguntas; traducción por software; traducción sin una buena corrección de estilo; traductores confiados que trabajan ingenuamente de forma literal, proyectos grandes mal coordinados y miles de circunstancias más. Aplicando al menos la mitad de estas recomendaciones usted podrá obtener una buena traducción

Versión basada en el artículo:

American Translators Association, "Translation: Getting Started," http://www.atanet.org/docs/Getting_it_right.pdf  

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